954 65 91 08 andalucia@fademur.es

La carga mental que nadie ve.

Hay un momento en el día en el que todo parece en calma. Pero no lo está. Aunque el cuerpo descanse, la mente sigue trabajando sin pausa: hace listas, recuerda lo pendiente y se adelanta a lo que aún no ha ocurrido.

 

En las jornadas del proyecto “Raíces que sanan”, muchas mujeres pusieron palabras a esta realidad. “Es como tener mil pestañas abiertas en la cabeza”, decía una. Otra lo resumía aún más claro: “Si yo no lo pienso, no se hace”.

 

Ahí está la clave. La carga mental no es solo hacer tareas; es pensar por todos. Es organizar, prever, coordinar y sostener el día a día desde lo invisible. Es vivir en alerta constante, sin desconectar nunca.

 

Y no, no es solo cansancio físico. Es agotamiento emocional.

 

Porque esta carga no se mide en horas, sino en peso: el de sostenerlo todo sin que se note, el de anticiparse para que nada falle, el de cuidar sin descanso… y el de callarse.

 

Durante la dinámica “Mi día real”, muchas mujeres se dieron cuenta por primera vez de todo lo que hacen sin darse cuenta. Hubo silencios y emociones contenidas que terminaron saliendo.

 

“Yo no descanso ni cuando duermo”, dijo una.
“Es que no nos dejan”, respondió otra.
“No paro nunca, aunque esté sentada”.

 

La actividad no siempre se ve, pero es constante.Y sostiene todo.